Debo confesar que eres uno de los motivos por los cuales gritaría de la ira, pero te necesito a mi lado. Sí, eres lo único que me queda y son tantas las veces en las que me provoca huir para herirte sin pronunciar una palabra. No me creo capaz de salir de este círculo enfermizo, aunque debo agradecer que no soy impulsiva, si fuera así ya tendrías más cicatrices que cabellos. Nosotros somos dos términos contradictorios, a ti te cortaron con un tijera de madera y a mí con una oxidada. Si tomas la iniciativa de escapar, sería un gran alivio para mí, y cuando te necesite quizás me arrepienta por haberte dejado ir. Eres una buena compañía pero aún no comprendes que soy un pájaro que está en constante migración.
Te quiero.
No es confusión, es sólo una discordancia intencional.

No hay comentarios:
Publicar un comentario