Transcurren los días, y ya nos los veo igual, aún te sigo esperando, la paciencia me acompaña y lo que queda de esperanza poco a poco se ha ido disolviendo. Di tanto en tan poco tiempo, que parece que hubiéramos vivido años. Ya no sé de que forma hacerme reaccionar, si tú vives en un universo distinto al mío, nigún traductor simultáneo hará que nos entendamos. Tu ausencia me desconcierta y ahora sólo tengo para dar sonrisas falsas. Ante el mundo lo niego, pero autoengañarme no es la solución. Esperé mucho, cuando no ofreciste nada, en teoría soy la culpable. No me queda más que desgastar mis zapatos caminando sin final y esperarte en algún lugar mientras mis pestañas descubren la humedad.
Esperaré porque te extraño, no hay otro motivo... es inútil explicar lo evidente.
Esperaré porque te extraño, no hay otro motivo... es inútil explicar lo evidente.
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